Cuando Unima avanza,
Madagascar también.
 
 

Ubicadas en regiones enclavadas, las instalaciones de Unima constituyen verdaderas oportunidades de desarrollo para estas regiones a menudo desprovistas.





Conforme con sus valores y respetuosa con las tradiciones locales, Unima no solo financia las infraestructuras destinadas a sus efectivos, sino que también fomenta el desarrollo de instancias comunitarias, favoreciendo la implicación de los habitantes dentro de la comunidad.



Los equipos dedicados al desarrollo comunitario de Unima han contribuido, por ejemplo, a la creación de una escuela de 600 alumnos, de centros de salud abiertos al público incluyendo una maternidad, conducciones de agua potable, infraestructuras de saneamiento, de granjas de horticultura destinadas a asegurar nuevos ingresos a las familias, construcciones de rutas, mercados, y de casas de barro ecológicas y robustas.



Para proseguir sus esfuerzos de desarrollo en medio rural y para servir la causa de los niños de Madagascar; Unima apoya financieramente Unicef en sus proyectos de aprovisionamiento de agua potable en las escuelas (programas WASH).